Desde MEPLYG (Movimiento por la Escuela Pública) manifestamos nuestro apoyo a la huelga docente convocada para el próximo 4 de noviembre, porque entendemos que defender los derechos del profesorado es defender, también, el derecho de toda la ciudadanía a una educación pública digna, inclusiva, democrática y de calidad.
La escuela pública es mucho más que un lugar donde se imparten clases. Es un espacio de convivencia, de pensamiento crítico, de igualdad de oportunidades y de construcción de una sociedad más justa. Es el lugar donde aprendemos que los derechos no dependen del dinero, del origen ni de las circunstancias personales de cada familia.
Pero la escuela pública no se defiende únicamente con palabras: se defiende con recursos, con condiciones dignas y con voluntad política.
Por eso, desde MEPLYG consideramos imprescindible escuchar al profesorado y atender sus reivindicaciones. No se puede exigir una educación de calidad mientras se ignoran las necesidades de quienes la hacen posible cada día. No se puede hablar de inclusión sin dotar a los centros de los recursos humanos y materiales necesarios. No se puede garantizar una atención educativa adecuada cuando las aulas soportan dificultades que podrían evitarse con una inversión suficiente y una planificación responsable.
Apoyar esta huelga significa defender:
-
Una financiación suficiente para la educación pública, que permita atender las necesidades reales de los centros.
-
Unas condiciones laborales dignas para el profesorado, porque cuidar a quienes educan es cuidar la educación.
-
Una reducción de las ratios, para que el alumnado reciba la atención que necesita.
-
Más profesorado y profesionales de apoyo, para garantizar una inclusión efectiva y una atención a la diversidad real.
-
La reducción de la burocracia innecesaria, para que la labor docente vuelva a centrarse en enseñar, acompañar y educar.
-
La estabilidad de las plantillas y de los proyectos educativos, fundamentales para construir comunidades educativas sólidas.
-
La igualdad de oportunidades, para que ninguna niña, ningún niño y ningún joven quede atrás por razones económicas o sociales.
-
La defensa de una educación pública, laica, inclusiva y democrática, libre de intereses económicos y de cualquier forma de discriminación.
Desde MEPLYG denunciamos que la educación pública no puede seguir siendo objeto de promesas que no se traducen en mejoras reales. Las necesidades de los centros educativos no pueden quedar relegadas a un segundo plano, ni las reivindicaciones de sus profesionales pueden despacharse sin diálogo ni compromisos concretos.
La calidad educativa no se construye a costa del esfuerzo individual del profesorado, ni puede sostenerse indefinidamente gracias a su vocación. La vocación no sustituye a los recursos, el compromiso no sustituye a la inversión y las buenas palabras no sustituyen a las soluciones.
Por eso, hacemos un llamamiento a las familias, al alumnado, a las asociaciones, a las organizaciones sociales y al conjunto de la ciudadanía para que comprendan el sentido de esta movilización y acompañen las reivindicaciones que contribuyan a fortalecer la escuela pública.
Sabemos que una huelga puede generar dificultades a las familias. Pero también sabemos que la ausencia de respuestas a los problemas educativos tiene consecuencias mucho más profundas y duraderas. Cuando el profesorado reclama mejoras para poder desarrollar su trabajo en condiciones dignas, está defendiendo también el presente y el futuro del alumnado.
La escuela pública es un derecho, no un negocio. Es un servicio esencial, no un gasto del que recortar. Es una responsabilidad colectiva, no una carga que deba soportar en solitario el profesorado.
Desde MEPLYG defendemos una escuela pública fuerte, con recursos suficientes, profesionales reconocidos y capacidad para garantizar una educación de calidad a todo el alumnado, sin exclusiones ni privilegios.
El próximo 4 de noviembre, las reivindicaciones del profesorado deben ser escuchadas. Es el momento de abrir un diálogo real, asumir responsabilidades y adoptar medidas concretas que permitan avanzar hacia una educación pública a la altura de las necesidades de nuestra sociedad.
Porque cuando se defiende al profesorado, se defiende al alumnado.
Cuando se defiende la educación pública, se defiende la igualdad.
Y cuando se defiende la igualdad, se defiende la democracia.
MEPLYG – Movimiento por la Escuela Pública
